Woodstock, Georgia
Babs y su esposo, un profesor de secundaria y entrenador de fútbol, estaban pasando apuros con sus finanzas cuando vieron la oportunidad del negocio Quixtar por primera vez. Ellos inmediatamente reconocieron que era una forma de ganar dinero extra y permitiendo así que Babs se quedara en casa con sus hijos pequeños.
Cuando su esposo murió unos años después, Babs estaba muy trastornada y sufriendo con su pérdida. Ella nunca se preocupó por su ingreso, no obstante, debido al negocio fuerte y estable que ella y su esposo habían construido, fue capaz de tomarse todo el tiempo necesario para recuperarse, apoyándose mayormente en el apoyo financiero de su negocio.<br/>
<br/>
Actualmente, su negocio Quixtar no sólo le permite vivir cómodamente, sino que también le trae recuerdos gratos de corazón. El ayudar a otros, es lo que Babs cree realmente es la parte fundamental del negocio Quixtar.