Sioux Falls, South Dakota
Cuando Reed y Cindy fueron introducidos al negocio Quixtar, él era un joven pastor trabajando 80 horas a la semana, mientras que ella laboraba largas horas en una oficina de ortopedia.
Cindy quería estar en casa cuando sus hijos llegaran de la escuela, y vio en el negocio Quixtar una oportunidad de tener más flexibilidad en su agenda y pasar más tiempo con la familia.
Una vez que lograron ese objetivo, eventualmente crecieron todavía más su negocio con la ayuda y apoyo de sus compañeros IBOs.
Los De Vries creen que la clave para mantener y construir un negocio exitoso se parece a la edificación de un ministerio, un matrimonio, o cualquier cosa en la vida: visión, enfoque y consistencia. Descubrieron que si sabes lo que quieres de la vida, te enfocas en tus objetivos y permaneces comprometido, alcanzarás tu cometido.
El gran objetivo de Reed y Cindy es dejar un legado en este negocio que beneficie a sus tataranietos. Eso es lo que significa el verdadero éxito para ellos.