Orangeburg, New York
Jay Lee estaba trabajando en una tienda de 3:00 a.m. a 8:00 p.m. cuando vio el plan de negocios Quixtar por primera vez. Estaba buscando una manera de abandonar esas largas jornadas e inmediatamente vio este negocio como su oportunidad de poder hacer cambios.
Hani admite que ninguno de los dos sabía lo que estaban haciendo cuando iniciaron su negocio. Pero gradualmente empezaron a lograr pequeños éxitos y pronto ella pudo quedarse en casa a cuidar a sus hijos.
Jay tiene la certeza de que su éxito con Quixtar se debe a una combinación de su deseo y determinación para triunfar, mezclado con una concentración absoluta en lograr sus objetivos. Él cree que cualquiera, especialmente los inmigrantes coreanos que vienen a EEUU, pueden iniciar su propio negocio Quixtar sin restricciones ni condiciones. También cree que cualquiera que aborde este negocio con el deseo de trabajar duro puede alcanzar el éxito.