Baltimore, Maryland
Hal y Michele Newball eran médicos de éxito, trabajando duro para asegurar el futuro de sus hijos.
Pero algo faltaba en sus vidas. Mientras atendían las necesidad médicas de sus pacientes, querían hacer más, ayudar a más personas.
"Vimos en el negocio Quixtar una oportunidad de poder influenciar positivamente a la gente alrededor del mundo", dice Hal.
Y entonces los Newball, quienes también eran IBOs con mucho exito, renunciaron a sus empleos, empacaron su ropa y empezaron a viajar alrededor del mundo, buscando a quienes sufren en la pobreza, los desastres y las enfermedades.
Michele dice: "Nos propusimos ayudar a otra gente compartiendo nuestros conocimientos, talentos y tiempo".
Una de sus primeras paradas fue un hospital en India que estaba tratando a mujeres y niños infectados con VIH. Se dieron cuenta que muchos de los pacientes estaban desnutridos, y empezaron a enviar cargamentos de suplementos Nutrilite® a la clínica.
"Los suplementos resultaron muy caros debido al volumen que la clínica necesitaba", explica Hal, "pero nuestro negocio Quixtar lo hizo posible".
"Más tarde nos comunicamos con los doctores de la clínica", añade, "y nos dijeron que los productos Nutrilite® mejoraron la condición de los pacientes".
Los Newball también ofrecen significativo apoyo a UNICEF, la Cruz Roja Americana, y otras organizaciones caritativas.
"Somos ciudadanos del mundo", dice Michele. "Queremos ayudar al mundo".
"Disfruté teniendo mi consultorio", dice Hal. "Pero Quixtar me ha dado la oportunidad de tocar las vidas de un mayor número de personas".
Y añade: "Hay causas que van más allá de hacer mucho dinero".